La conciencia es la capacidad para soltar lo viejo y abrazar lo nuevo, con el conocimiento de que todas las cosas acaban en el momento oportuno. Es difícil aprender a convivir con esta verdad porque los seres humanos buscamos estabilidad, es decir, la ausencia del cambio. Por lo tanto, tomar conciencia significa vivir por completo en el momento presente, sabiendo que ninguna situación ni persona será exactamente igual mañana. Cuando se produce el cambio, nos debemos esforzar en interpretarlo como una parte natural de la vida y en “fluir con él”, como recomienda el Tao Te Ching, y no en contra de él. Nuestra tarea es aportar lo mejor de nuestras energías a cada situación, comprendiendo que influimos en lo que vamos a experimentar mañana, pero no lo controlamos.
El sentimiento que probablemente más confusión produce a la hora de definirlo es el amor. Lo primero que hay que tener claro es de qué tipo de amor hablamos. ¿Un amor apasionado, un amor fraternal o un amor asfixiante quizás?
Este sentimiento suele ser mostrado como el más bonito de este clan, aunque en ocasiones lo único que consigue es apagar lentamente los colores que rodean tus días.
Sensaciones como “mariposas en el estómago“, “estar flotando”, todos eso que supuestamente se siente al ver a esa persona tan especial que ocupa tus pensamientos, son algunas de las maneras más recurrentes de explicar el amor. Pero y ¿por qué no tristeza, desasosiego o inquietud no son utilizados? ¿Acaso no todo el mundo los sufre alguna vez al enamorarse? ¿Acaso no son sensaciones universales? Es ilógico querer pintar las paredes de tu mundo de color rosado sabiendo que la pintura tarde o temprano, se agrietará y dejará al descubierto de nuevo el gris anterior.
Todos dicen te quiero, y es cierto, en algún momento de su vida todos lo hacen, todos quieren enamorarse. ¿Por qué? ¿Qué tiene este sentimiento que no tengan otros? Al fin y al cabo no es tan fantástico como lo pintan, es más, duele… y duele de tal manera que inspira. La mayoría, por omitir el todos, de los mejores escritores, pintores, compositores, etc., tuvieron un amor asfixiante que al mismo tiempo que oprimía su corazón y salud emocional, dejaba volar libre la creatividad hasta límites insospechados.
Parece ser absurdo pensar que “el sentimiento más maravilloso del universo” sea a la vez el más venenoso, incluso más que el odio, celos o envidia, ya que el amor puede englobar a todos éstos y hacerlos suyos.
¿Seríamos capaces de imaginar tal vez una despedida del ser que mantiene en vilo nuestras almas? ¿Duele verdad?
Independientemente de lo que muchos opositores de Osho han escrito, en cuanto a su apreciación de lo que representa el Tantrismo y su relación con el sexo, no se puede ignorar sus valiosos aportes que nos lega al respecto, particularmente para nosotros los occidentales que estamos muy distanciados de lo que simboliza la magia del amor y la magia sexual.
El Tantra es una revolución interna, es despojarse de todas las creencias, moralidades, conceptos de la mente, para crear el espacio interno que uno precisa para concebir la verdad infinita y atemporal. La palabra Tantra significa técnica. El Tantra no le da importancia al porqué de las cosas, es la mente que se conforma con intelectualizar la vida y encontrar explicaciones para ella, le da importancia al para que. El Tantra no busca entender la verdad sino cómo convertirse en la verdad. Y para que eso suceda propone la experiencia directa a través de ciertas técnicas que requieren la disponibilidad de uno a pasar por una total transformación.
Se recalca, que el Tantra desafía los tabúes y credos impuestos por cualquier religión. Y los grandes místicos de la tradición tántrica fueron constantemente perseguidos y condenados. Aunque el Tantra es una rebelión contra preceptos morales y represivos, no enseña ni el libertinaje ni la pornografía, sino la inteligente observación del ser humano con todas sus contradicciones y la aceptación de que el cuerpo es tan divino como el alma, porque todo proviene de la misma fuente.
No nos damos cuenta de que nada puede ser destruido mediante la represión. Al contrario, se hace más fuerte la reacción. También olvidamos que la represión intensifica el atractivo por lo que se reprime. Aquello que reprimimos se transforma en el centro de nuestra conciencia y se sumerge en los estratos más profundos de nuestro subconsciente. Lo reprimimos durante nuestras horas de vigilia, pero durante la noche aparece en nuestros sueños, interiormente espera con ansiedad poder liberarse a la más pequeña oportunidad.
La represión no liberará de nada al hombre. Al contrario, como consecuencia, sus raíces entran profundamente en el subconsciente y nos apresan.
A veces me gustaría tener un lugar retirado todo para mí, en el que pudiera apartarme, meditar y realizar mis prácticas de yoga. A decir verdad, ya tengo un espacio maravilloso en mi departamento que me permite todo esto y más… pero esta casa en el árbol, en pleno contacto con la naturaleza, lo haría muy agradable.
”En todas las lenguas del mundo hay un mismo dicho: ojos que no ven, corazón que no siente.”
Pues yo afirmo que no hay nada más falso que eso; cuanto más lejos, más cerca del corazón están los sentimientos que intentamos sofocar y olvidar”
Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.
Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan únicamente para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Antes de contarme ésto, ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: “Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Entonces, después las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan es UN AMANTE.
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¿Cómo es posible que un profesional recomiende alegremente una sugerencia tan poco científica? Y también están las que escandalizadas, se despiden y no vuelven jamás.
A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona“. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también, quien a veces no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido. A veces nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el placer de un hobby. En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.
Mmmm me encanta el chocolate y ya entiendo el porque… al parecer los besos apasionados no valen mucho frente a un exquisito chocolate!! David Lewis, del Centro de Investigación Mind Lab dirigió un estudio con una muestra de parejas de veinteañeros de ambos sexos, las cuales dejaron primero que una tableta de chocolate negro se derritiera en la boca, sin masticarlo. Y luego de un rato, se besaron “apasionadamente”.
Para sorpresa de Lewis, el chocolate hizo que el corazón de los participantes de ambos sexos latiera dos veces más rápido, y sintieran un estímulo hasta cuatro veces más intenso que los registros provocados por el beso. Ya sabía lo del placer solitario con nuestros genitales, pero no lo de la satisfacción y regocijo bucal.
En todo caso, no sé que tan posible es besarse apasionadamente con cables por todo el cuerpo, para que les midan la frecuencia. En fin, lo mejor es que con el chocolate, no tienes que preocuparte de encontrar a un besador cada vez que te den ganas. Eso sí, un ligero inconveniente: las calorías. Bueno, ya lo mencioné antes, me encanta el chocolate y me resulta muy estimulante, pero unos labios calentitos seguidos de un buen beso, son mi prioridad. Cada uno con su pasión, y… ¡según con quién!
Como dato extra, el chocolate contiene un sedante natural que relaja y reduce las inhibiciones lo cual es un gran estimulo femenino y también masculino, no por nada fue prohibido su consumo en monasterios hace ya siglos, al ser considerado afrodisíaco.
Lo realmente sublime, sería un beso de chocolate! entonces para que distanciarlos, unámolos y descubramos sensaciones nuevas!!
Besitos de chocolate para tod@s y coman con ganas, que con tanto beso hasta las calorias se queman…
Del grandísimo John Lennon:
“Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.
Nos hicieron creer que casarse es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los y las modelos y la gente con dinero son más amados.
Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.
¡Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto…… cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día.”
Personalmente, y por desgracia, me parece que es muy difícil desligarse de esta educación que la mayoría hemos recibido desde pequeños… aunque también me parece completamente factible empezar de nuevo y salir a buscar. Nos hicieron creer tantas cosas, que cuando decides alejarte de lo que supuestamente es el normal accionar, te enjuician de una alienígena perdida, misteriosa y singular.
…y de lo cierto nada es verdadero y lo que creemos que vemos, no existe y así es en el mundo entero.
La Invitación es un precioso poema que me encontré por ahí, y me llegó mucho. Es tan profundo como simple. La autora es Oriah, escritora y maestra canadiense, conocedora de las costumbres y creencias de los indios norteamericanos.
La intención más pura es la que da paso a la autocontemplación y reconocimiento de nuestro devenir humano, magnífica ocasión para hacerlo. Nada fácil, pero tan necesario y revelador. Hoy quiero compartirlo con ustedes, hay que leerlo con atención… de seguro los hará pensar (más abajo mi impresión).
No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber que es lo que deseas, y si te atreves a soñar con encontrar lo que tu corazón anhela.
No me interesa cuántos años tienes. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa saber qué planetas están alineados con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propio dolor, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar ocultarlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes vivir con alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con desenfreno y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de manos y pies, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.
No me interesa si es verdad la historia que me cuentas. Quiero saber si puedes decepcionar a otro para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma. Si puedes ser desleal y, por tanto, digno de confianza.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aunque no todos los días sean hermosos, y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y a pesar de ello pararte a la orilla del lago y gritar “¡Sí!” al plateado de la luna llena.
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de dolor y desesperación, agotado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que hay que hacer para alimentar a los niños.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.
No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás se desmorona.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que llena tus momentos vacíos.
Aquellos que no tienen animales o mascotas, no logran dimensionar lo sensible e importantes que pueden llegar a ser en nuestras vidas. De a poco les conoces las mañas, sus miradas, con qué voz le gusta que le hables y cómo sabe cuando hace algo que no quieres, verlos sufrir para mí es terrible, no tienen cómo decir que necesitan comer, que quieren agua, que tienen frío o que les duele algo, ojalá todos pudieramos sensibilizarnos un poco más con ellos y no pasar por su lado como si no existieran. El terremoto en Chile ha dejado cerca de 700 mil animales afectadas por esta situación.
También están sufriendo y acá les dejo alguna información por si los quieren ayudar:
Aportes en dinero / (Money Donations)
Cuenta Corriente: 01-16460-0. del Banco del Desarrollo.
Rut: 65640920-7.
OPRA
Codigo swiff BKFACLRM. (Enviando un correo de confirmación del depósito a aporteanimal@gmail.com bajo el rótulo Red de Socorro animal Chile).
Donaciones
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Aliemento para Adulto gato
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