Un médico y nutricionista Tailandés, dijo que todos nosotros, los humanos, estamos diseñados para vivir 120 años, pero los contaminantes, radicales libres, contaminación, exceso de azúcar, plaguicidas, pesticidas, y así sucesivamente, nos atacan y reducen nuestra vida. Nos explica que podemos alargar nuestra vida (y la calidad de nuestra vida) en directa proporción a lo bien que luchemos contra las contaminaciones. Otros estudios indican que nuestro cuerpo está diseñado para durar hasta 140 años en su máximo potencial.
Una fuente dice que 17 millones de estadounidenses mueren cada año de enfermedades relacionadas con el estilo de vida, así como el consumo de tabaco, no hacer nada de ejercicio, y la mala alimentación. En otras palabras, somos nosotros quienes decidimos por cuánto tiempo y cómo vamos a vivir – al menos en la medida de lo que podemos controlar de nuestro medio ambiente. Por ejemplo el chucrut mantiene la próstata sana, ya que los alimentos fermentados tienen muchos beneficios. También se dice que el magnesio es una cura para el asma, y el estrés es a menudo la causa.
Hace un tiempo leí que el cáncer se alimenta de azúcar… que mala noticia para mi!. Muchos fabricantes de alimentos agregan azúcar en sus productos para hacer que a ti te guste. Lee las etiquetas de los alimentos que compras y de los medicamentos. Hay efectos secundarios en cada decisón que tomas, incluso en la de no dormir lo suficiente. Por lo tanto, reduce el azúcar y regula tus horas de sueño. Por otro lado, el flúor es veneno y en muchas ciudades lo agregan en sus sistemas de agua para matar insectos. También se ha confirmado que actúa como sedante en las personas, y según dicen, explica la baja en la tasa de delincuencia en Los Angeles. El Fluoruro adormece la mente, y la cantidad de gente que compra pasta de diente con flúor me sorprenderme. Al igual que los dentistas que no han renunciado a poner mercurio (un horrible veneno) en empastes dentales. Hay una falta de conocimiento inmenso! Las tabletas de vitamina D son un elemento esencial, al igual que el Omega 3 (aceite de pescado) y la vitamina E. No creo en las vacunas para los niños y los adultos… tan solo se trata de una apuesta sobre la base de una premisa discutible, donde más que nada es un negociado en el que se benefician los que las vacunas.
Las palabras no pueden transmitir los sentimientos tan profundos que tuve… ya nos habían informado que la clase del sábado la dirigiría un profesor de yoga que nos visitaba desde Brasil, que fue campeón de surf y además escala en roca. Su vida nos parecía envidiable; su casa está a 50 metros del mar, desde donde se despierta, desayuna, práctica surf, espera a sus alumnos de yoga, para luego en la tarde, descansar. Así de pronto me encontré con Figue, sentado al frente y pareciendo mirar a cada uno de los treinta y tantos en la sala… la sensación fue indescriptible, de paz, calma, tibieza y sobre todo un ofrecimiento personal totalmente sumergido en amor incondicional.
Me causaba una enorme curiosidad como es que una persona completamente ciega, podría enseñarnos y más aún llevar la clase, donde las posturas de yoga requieren un sinfín de detalles. ¡Cómo es que lo hizo para moverse con total desenvoltura y sin un ápice de miedo en su andar!. No creo haber sido la única desconcertada con su seguridad, aceptación y conexión… todo era amor y protección. Extrañamente, sentía como si Figue estuviera viendo mucho más que cualquiera de nosotros.
Durante la relajación, me envolvió una sensación arrolladora de pertenencia, de estar en mi hogar y felicidad… al final del día sabía que había una razón por la que estuve ahí. Uno de los propósitos es amarnos y ayudarnos los unos a los otros, a ser concientes de la maravilla de la existencia.
Hoy desperté pensando en mis miedos y en como esta sociedad nos conduce al temor. ¿Qué sería de mi vida actual, si a los 16 años hubiera tenido un accidente de tránsito que me dejara con una deficiencia visual? Es dificil visualizar una respuesta, tanto así que se me empieza a agitar el corazón. Claramente no me imagino como Figue… y es que cuantas veces he pensado que preferiría quedarme sorda y muda a la vez, pero nunca ciega. El miedo se origina en esa trampa irreal en la que nos encierra la mente con sus apegos… a medida que profundizamos en la dimensión real, los apegos van cayendo y el miedo desaparece.
No me había dado cuenta de lo buen maestro que es Pantro… y es que la naturaleza a través del comportamiento animal tiene mucho por enseñarnos. Hay varias actitudes que podríamos imitar de la filosofía canina a nuestro diario vivir.
Las mascotas viven menos que nosotros, pero aprovechan sus vidas al máximo, dándose tiempo para todo. Mientras nosotros andamos corriendo de un lado para otro, y haciendo cosas que por lo general no nos gustan.
Ver a mi perro correr y poder correr como él, es compartir esa sensación de libertad que nos negamos, en la cual el formalismo y el mantener la apariencia se ha vuelto una prioridad entre los humanos. Ladremos un poco y veamos como nos va:
1. Nunca dejes la oportunidad de salir a pasear.
2. Experimenta la sensación del aire fresco y del viento en tu cara sólo por placer.
3. Cuando alguien a quien amas se aproxima, corre para saludarlo.
4. Cuando haga falta, practica la obediencia.
5. Deja que los demás sepan cuando están invadiendo tu territorio.
6. Siempre que puedas toma una siesta y estírate antes de levantarte.
7. Corre, salta y juega diariamente.
8. Sé siempre leal.
9. Come con gusto y con entusiasmo, pero detente cuando ya esté satisfecho.
10. Nunca pretendas ser algo que no eres.
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La primero que nos surge cuando queremos realmente a alguien, es cuidarlo, escuchar sus problemas, tratar de ayudarlo, sorprenderlo con cosas que le gusten, colaborarle con el trabajo, ocuparnos que lo pase bien y disfrute la vida, ofrecerle comedidad, tolerancia y comprensión.
Cuando este sentimiento es recíproco, la otra persona intentará o le nacerá naturalemente hacer lo mismo. Entonces ¿Por qué muchas veces no hacemos estas cosas con nosotros mismos?
Deberíamos empezar por cuidarnos, escuchar lo que necesitamos, darnos algunos gustitos regalándonos eso que nos gusta, hacernos la vida más fácil dejándo de lado las preocupaciones que muchas veces no tienen la importancia que le damos, buscar nuestra comodidad en todo lo que hagamos, dedicarnos tiempo para hacer nada y por sobre todo comprendernos.
Por mi parte yo me cuido alimentándome bien, aseandome, ejercitando y cuidando mi cuerpo, mente y alma… sin duda lo intelectual es fundamental.
Pero, claro, si mi manera de demostrar mi amor es quedarme a merced del otro, compartir las peores cosas juntos y ofrecerle mi vida en sacrificio, seguramente, mi manera de relacionarme conmigo será complicarme la vida desde que me levanto hasta que me acuesto.
Por eso me miro al espejo por las mañana, contemplo mi sonrisa, mi actitud activa y positiva, la cara alta, los hombros erguidos…
Foto: KRT
Hace unas semanas tuve mi clase de “Respiración 1 y Mantra” en el Yogashala, y fue increíble el darme cuenta de la total ignorancia en la que me encontraba… para empezar pensaba que era lo mismo (o casi lo mismo) la respiración y pranayama! Y no podía estar más equivocada, pues tal como Ernesto nos enseñó, primero aprendemos a respirar, inhalar y exhalar, y luego cuando ya hemos dominado la respiración, entramos en el gran mundo del pranayama.
Nuestra vida se establece a partir del hecho respiratorio. Todo lo que está vivo respira, realiza un intercambio constante con el medio. En esta respiración se establece un ritmo que es necesario aprender a escuchar. Si nos observamos, podemos apreciar que ese ritmo cambia en función de la actividad que realizamos (si estamos concentrados, o más o menos agitados, por ejemplo).
Perdemos la capacidad de respirar con la que nacemos , y sólo utilizamos una pequeña parte de nuestro potencial. Esa capacidad la perdemos por varios motivos:
Una respiración deficiente o superficial también deteriora el organismo. Del mismo modo que nuestro ánimo y nuestros procesos mentales o psicológicos influyen en nuestro modo de respirar, la respiración influye en nuestro modo de estar en el mundo.
El control de la respiración es una fuente de salud. En muchas disciplinas orientales se recoge esta influencia recíproca entre respiración y salud, y se trabaja con la respiración para lograr el máximo beneficio de los ejercicios.

Cada año digo lo mismo… me encanta el invierno! y es que al fin empezó luego de un verano interminable y agotador. Lo primero que hago cada día al despertar, es coger el diario que dejan en la puerta de mi casa y ver el tiempo rogando que llueva… y cómo no? si supuestamente mientras “más feo” está el día, más ánimo me da de vivirlo. Mejor te cuento las cosas que me más me gustan del invierno:
- dormir con guatero
- ver, sentir y oír la lluvia caer
- el arcoiris al día siguiente de la lluvia y que deja ver los verdaderos colores de la ciudad
- poder irme caminando de mi casa a la oficina, sin la tortura del sol encima de mi cabeza
- no sentirme culpable por quedarme los domingos viendo tele en mi casa, o mejor, en mi cama
- las sopaipillas
- los regaloneos apretaditos
- los paseos con mi marido abrazados, buscando trasferirnos calor
- la exquisita sopa de tomate con arroz árabe que me hace mi mamá hermosa y que van de la mano con sus abrazos, besos y bendiciones.
- el ritual de la chimenea de la casa en la playa de mis suegros: recopilar la leña, lograr que prenda, mover la madera, las chispas disparadas y el fuego hipnotizador
- usar mis botas
- los calcetines laaargos
- acostarme tapada hasta la nariz
- practicar yoga mirando por la ventana llover, siento felicidad plena
- tejer mis chales aunque me demore toda la temporada
- comer nutella, manjar y mantequilla de maní sin tanta preocupación (necesito calorías para mantener el calor)
- la cordillera nevada
- las tormentas, lejos lo mejor
- que se oscurezca temprano
Ilustración: Calvin and Hobbes
¿Durante estos últimos quince días, cuál ha sido el tema central que te ha llegado a través de Internet, del televisor, la prensa y de las llamadas telefónicas de tus amigos y conocidos? ¿Que has visto y escuchado en la calle? ¿Cómo te has sentido? Puedo estar seguro que la gran mayoría de los temas de los que has hablado y comentado con todo el mundo, están rodeados de miedo y angustia; y al dejar que el miedo sea quien invada y contamine tu mente, inmediatamente se comienzan a disparar miles de pensamientos negativos que se repiten inconscientemente una y otra vez, generándote un desequilibrio interno, que se reflejará fácilmente en tus emociones, las cuales el cuerpo somatiza, la mente materializa y ahogan al espíritu en un círculo vicioso sin salida, por lo que comienzas a atraer la enfermedad, el stress y todo tipo de crisis, desde lo material hasta lo espiritual.
En una ocasión, la muerte llegó a un pueblo y comenzó a caminar por todas sus calles, con la firme intención de llevarse a todos los habitantes con ella. El cura de aquel lugar, aterrorizado al verla, le preguntó cuales eran sus intenciones, y la muerte le dijo que iba a enviar una epidemia sobre aquel pueblo para exterminar a todos sus habitantes. El cura arrodillándose le suplicó que tuviera piedad, por lo que la muerte después de escucharlo le dijo que si rezaba fervientemente, ella no se llevaría a nadie, y que si continuaba rezando piadosamente por muchos días, ella quizás podría aburrirse, cambiar de parecer, e irse para otro pueblo. El cura se encerró en su iglesia a rezar día y noche incansablemente, y al tercer día abrió las puertas de su iglesia y para su sorpresa, vio que la muerte había arrasado con casi todo el pueblo. Muy contrariado, salió en busca de la muerte y al encontrarse con ella le reclamó porque había violado su pacto, y la muerte con su cínica sonrisa lo miró a los ojos y le dice: “Reverendo padre, yo no he incumplido nuestra promesa. Todos los muertos que tu ves a tu alrededor se murieron de puro y físico MIEDO al verme”.
Estoy muy agradecida de Pattabhi Jois por lo tantos años de enseñanzas, y me encuentro entristecida por la noticia de su fallecimiento. Para varios yoguis alrededor del mundo, Ashtanga ha sido una práctica muy significativa y de gran alcance, gracias a la existencia de Pattabhi Jois. Quiero expresar mi más sentido pésame a la familia del Guruji en Mysore y a la comunidad Ashtanga en general por esta pérdida histórica.
Sri K. Pattabhi Jois, el querido Guruji de Ashtanga Yoga, falleció esta 18 de mayo del 2009 a la edad de 93 años en Mysore, India. La inestable salud de Jois durante los últimos años, lo tuvo entrando y saliendo del hospital varias veces. Sin embargo, las causas exactas de su muerte aún no se han hechos públicas. Junto con BKS Iyengar y TKV Desikachar, Sri K. Pattabhi Jois puede ser acreditado por su desempeño del linaje de T. Krishnamacharya, quien es considerado como el gran fundador de la práctica moderna de yoga. Jois fue una de las figuras más prominentes de yoga, al haber enseñado a miles de estudiantes durante décadas como el fundador del Instituto de Investigación de Ashtanga Yoga en Mysore, India (conocido hoy como la de Sri K. Pattabhi Jois Ashtanga Yoga Institute). Muchos de sus alumnos se encuentran ahora entre los más respetados maestros en Occidente de hoy.
Su nieto, Sharath Rangaswamy, quien ha estudiado y trabajado en estrecha colaboración con Jois durante muchos años, se espera que asuma la función como jefe del instituto fundado por su abuelo.
Jois nació el 26 de julio de 1915, en la aldea de Kowshika al sur de la India. En 1927 conoció a T. Krishnamacharya y comenzó junto él sus estudios. En 1948 fundó la AYRI (Ashtanga Yoga Research Institute) que fue donde enseñó yoga durante muchos años antes que los occidentales lo descubrieran en la década de 1960. En 1975, Jois hizo su primera visita a los EE.UU., después de la cual su práctica y influencia se propagaron por todos los EE.UU., Europa, Nueva Zelanda, Australia y Asia.
Los planes para los servicios conmemorativos a Sri K. Pattabhi Jois, aún no se han anunciado.
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Perdón por lo insistente con el tema del maltrato animal, pero es que no me deja de consternar, avergonzar y causar una pena enorme, el sufrimiento al que someten a ciertos animales, para el sólo hecho de generar ganacias económicas y/o disfrutar un supuesto alimento catalogado como delikatessen.
El Foie gras (literalmente ‘hígado gordo’) es el hígado enfermo de una oca o un pato que ha sido obligado a ingerir comida varias veces al día, mediante un tubo metálico, de unos 20 a 30 cm de largo, que se introduce a través de su garganta y hasta el estómago.
Para obligar a su cuerpo a producir foie gras el ave debe tragar en pocos segundos una enorme cantidad de grano. La consecuencia es que su hígado crece hasta diez veces su tamaño normal, y el ave enferma de esteatosis hepática. Un hígado normal pesa unos 50 gramos, pero para obtener la denominación de foie gras, las normas de esta industria alimenticia exigen que alcance un mínimo de 300 gramos.
Si el ave lucha por liberarse cuando el tubo atraviesa la garganta, o si el esófago se contrae por inducción al vómito, corre el riesgo de asfixia y de perforación del cuello.
La introducción del tubo provoca lesiones acompañadas de infección por gérmenes y una inflamación muy dolorosa. La alimentación no equilibrada, y forzada en cantidad, provoca con frecuencia enfermedades del sistema digestivo potencialmente mortales.
Inmediatamente después de cada sesión de alimentación forzada el ave sufre ahogo y diarrea. El crecimiento anormal del hígado le impide respirar y hace que todos sus movimientos sean extremadamente dolorosos.
Si este tratamiento se realiza de forma continuada, provocará la muerte de los animales. Se llevan al matadero antes de que la muerte les llegue como consecuencia de lo que les han hecho.
Sin embargo, los más débiles ya llegan a la sala del matadero en estado agonizante, y muchos de ellos ni tienen tiempo de ser rematados allí: el índice de mortalidad de estas aves es entre diez y veinte veces más alto de lo normal durante el periodo de alimentación forzada.