Si examinamos nuestra vida, nos daremos cuenta de que empleamos casi todo nuestro tiempo y energía en alcanzar objetivos mundanos, como seguridad material y emocional.
Esta clase de logros nos hacen felices durante un tiempo, pero no nos proporcionan la satisfación plena y duradera que tanto deseamos.
Tarde o temprano nuestra felicidad se transforma en insatisfacción y buscaremos otros placeres mundanos, que al estimular el apego, los celos, las frustraciones y otras perturbaciones mentales, producirán de forma directa o indirecta nuevos sufrimientos físicos y mentales.
Además, al esforzarnos por satisfacer nuestros deseos, a menudo se deterioran nuestras relaciones con los demás.
La práctica frecuente de la meditación nos ayuda a comprender que la felicidad es un estado mental y por lo tanto su origen está en nuestra propia mente y no en objetos externos.
Nos ayuda a cultivar estados mentales que nos proporcionan felicidad y tranquilidad hasta en las circunstancias más adversas.
El adiestramiento en la meditación acerca nuestra mente a la sabiduría, por lo tanto de manera natural haremos acciones virtuosas que no solo nos beneficiarán a nosotros mismos, sino también a quienes nos rodean; de esta forma con la sabiduría que se obtiene de la meditación nos abstendremos de cometer acciones perjudiciales y así evitaremos todos nuestros problemas y sufrimientos.
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Qué es la Meditación?
Es el corazón de la práctica del Dharma.
Su propósito es pacificar y calmar la mente.
“Om Bhur Bhuvasuvah / Tat Saviturvarenyam / Bhargo Devasya Dhimahi/ Dhiyo Yo Nah Prachodayaat”.
“Haya paz en los planos mortales, inmortales y divinos, Que meditemos sobre el fulgurante esplendor de Savitar. Que estimule nuestro intelecto y nos inspire a hacer lo correcto en el momento oportuno”
Casi lo primero que hago cada mañana es sacar a mi perrito a pasear y a que haga sus cosas afuera del depto… esto es como a las 6:45 am, y generalmente no hay mucha gente paseanso a esa hora, entonces aprovecho y caminando con los ojos casi cerrados, recito algún mantra… el Gayatri Mantra es uno de los que más me gusta y me encanta empezar el día cantándolo.
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Historia:
Manu, joven brahman, deseaba conocer plenamente la sabiduría de los Vedas, sin leerlos. Su padre, erudito renombrado, y él, heredaron las facultades necesarias para convertirse en hombres sabios. Pero debido a su pereza, el hijo descartaba la idea de leer los Vedas. Para facilitarse las cosas, comenzó a venerar a Indra, el rey de los cielos. Luego de un tiempo, éste se le apareció y le dijo:
Hoy me siento especialmente feliz y la verdad es que no me ha pasado nada tan grandioso como para que alguien se sorprenda… la que se sorprende soy yo, de verme tan feliz con las pequeñas cosas que me ocurren todos los días.
Om Shanti Shanti Shantihi
Hay veces en clases de yoga que me toca hacer una asana medio complicada y es cuando me imagino, que pensaría mi familia o mis amigos si me vieran con tanta concentración y empeño que le pongo por lograr la máxima alineación. Luego me imagino yo a mis conocidos haciendo la postura… y me da mucha risa… y es que hay prácticas, movimientos, pensamientos y en general un estilo de vida que se va incorporando a mi rutina diaria de manera tan normal y natural, que no entendería mi día de otra manera.
La vida no es tan seria…
“Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonrerir” Sri Swami Sivananda
La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado.
Jules Renard
Om Shanti Shanti Shantihi
Muchos expertos indican que el estrés es uno de los factores que propicia una mayor aceleración del proceso de envejecimiento que sufre nuestro organismo. Hasta no hace mucho no existían evidencias científicas que relacionaran estrés y envejecimiento, sin embargo la creencia popular ya lo indicaba.
La evidencia de la relación fue descubierta en el año 2004, entonces se logró mostrar la asociación entre el estrés psicológico y el envejecimiento, concluyendo que cuando la mente sufre, el cuerpo envejece. Seguro que más de un lector ha podido constatar esta evidencia en personas de su entorno, es muy importante disfrutar de una vida que no se encuentre acelerada, el relax diario permite adquirir mayor calidad de vida en todos los sentidos.
He aprendido… que cuando estas enamorado, se nota…
He aprendido… Que una persona diciéndome, “Me alegraste el día”…alegra mi día.
He aprendido… Que ser niño es mas importante, que estar en lo correcto.
He aprendido… Que siempre puedo orar por alguien, cuando no tengo otro modo de ayudarlo.
He aprendido… Que no importa que tan serio requiera la vida que seas, todos necesitamos un amigo con el que podamos reír a carcajadas.
He aprendido… Que algunas veces, todo lo que una persona necesita, es una mano que sostener y un corazón que entender.
He aprendido… Que la vida es como una espiral. Mientras mas se acerca al final, mas rápido camina.
Mientras más bajas son las expectativas que tienes, menor es la decepción.
Pero el amor es un ejercicio constante y como tal elegiré el abrazo al mal genio. Al final del día, nada es perfecto, nadie es perfecto, el dolor ocurre, los errores suceden y la vida sigue adelante.
Al final del día sé que el amor que ahí estaba, ahí sigue y que lo bueno supera (por mucho) a lo malo. A seguir viviendo pues!!
Se dice que la luz del yo puro está más allá del alcance de la mente y de las palabras, y que cuando se pide una descripción de ella, muchos sabios escogen el silencio como respuesta. Es mejor, se dice, que la experiencia de la autorrealización se presente por sí misma sin ideas preconcebidas o expectativas de ninguna índole.Sin embargo, otros sabios describen el yo más íntimo como sat, chit, o ananda. Sat significa «verdadero, real o existente», y conlleva la idea de que el yo está más allá de lo transitorio y nunca deja de existir. Chit significa «alerta o conciencia», de lo que se deduce que el yo es el sujeto de la experiencia, nunca el objeto; es la conciencia que prevalece sobre todas las cosas. Por último, ananda significa «éxtasis»; aquí el yo no tiene carencias que produzcan discordia o dolor. El yo está completo (purna) y aún cuando aquellos que lo conocen permanecen activos en el mundo, viven ya en su perfección.