He aprendido que no importa lo que pase, o lo malo que pueda parecer el día, la vida continúa y será mejor mañana. He aprendido que se puede decir mucho sobre una persona, tan sólo por la forma en que maneja estas tres cosas: un día lluvioso, su equipaje perdido y las luces del árbol de navidad enredadas. He aprendido que ganarse la vida no es lo mismo que hacer una vida y he aprendido que a veces la vida te da una segunda oportunidad. He aprendido que no se debe pasar por la vida siendo un receptor y un colector, sin ser capaz de dar algo a cambio. He aprendido que cuando decido algo con el corazón abierto, suelo tomar la decisión correcta y he aprendido que, incluso cuando tengo dolores, no tengo que ser uno de ellos. He aprendido que cada día se puede alcanzar y tocar a alguien. He aprendido que aún tengo mucho que aprender en la vida y he aprendido que la gente olvidará lo que diga y lo que haga, pero nunca olvidarán cómo los haga sentir.
Maya Angelou
¿Alguna vez te has sentido en blanco? Es un desagradable sentimiento, donde pareces flotar sin ninguna dirección. Uno no sabe cómo se supone que se debiera sentir, o incluso cómo se quisiera sentir. Es como una nube que oscurece todo y no te deja ver. Entonces intentas ocupar tu mente leyendo, dibujando, a través de la escritura, saliendo a comer o con los amigos, pero nada parece tener el mismo entusiasmo o entretención que una vez tuvo. Es como si de repente le hubieran apagado el volumen a las cosas y te queda ese molesto pito (sonido agudo) en los oídos… y te preguntas adonde se fue la música?. La vida parece insustancial, a pesar que todas las cosas que te dicen que no es así. Te sientes apático y vacío, y nada puede cambiar eso. Día tras día, esta sensación o la falta de sensación, se mantiene. Es simplemente un tiempo donde crees que nada puede ayudar. Estás obligado a esperar que se pase, aunque no hay manera de saber cuánto tiempo va a durar.
Para cuando finalmente se haya terminado, el día parecerá mucho más brillante. Todo volverá a tener sentido, y con tan sólo saber que existes, te sentirás completo. En cada vida un poco de lluvia debe caer. Y cuando todo quede atrás, los charcos reflejarán la luz del sol.
Aunque por el contrario muchos expertos opinan todo lo contrario, popularmente la soledad suele estar vinculada a momentos o estados de desamor, de negatividad, de tristeza, de infelicidad.
Suele estar relacionada a momentos no fructíferos, en donde nos sentimos tristes a cada hora y en cada momento, y no somos capaces de mirar a nuestro alrededor de forma positiva y de ver algo más allá de nuestra propia soledad.
Muchas personas también sienten temor a sentirse solas, si se me permite la redundancia, porque tienen miedo al silencio, y para evitar escuchar la soledad encendemos el computador, la televisión, o simplemente nos ponemos a escuchar música.
No en vano, Pascal decía que “la infelicidad del hombre se basa en que es totalmente incapaz de sentarse sólo en su habitación”.
Y es que la soledad, lejos de ser negativa, puede resultar muy beneficiosa para muchas personas, sobretodo si la comenzamos a ver con otro punto de vista y como una forma de madurar y de estar con nosotros mismos.
La soledad no significa tristeza, miedo, estar solos. La soledad puede convertirse en un momento en el que nos encontramos con nosotros mismos, con nuestras inquietudes, deseos.
La soledad nos ayuda a reflexionar sobre nuestra propia vida, pero especialmente ayuda a madurar y a realizar una autocrítica sobre nosotros mismos.
Todo depende de qué forma miramos a la soledad. Si la vemos con ojos tristes y desilusionados, ella no podrá hacer nada por ayudarnos. Pero si comprendemos que es un momento pasajero en el que podemos poner en orden nuestras ideas, de buen seguro nos será muy útil.
Vía De Psicología
Me he vuelto a enamorar… es cierto y es que hace un par de años que siento un gran amor por el té. Después de todo, no puedo pensar en ninguna otra bebida que sean tan apasionada como una taza de té. Sólo pienso en las cautivantes palabras que comúnmente son asociadas con el té: vapor, mezclado, picante, vibrante, aromático, yogui, juguetón, caliente, suave, entre muchos otras. Las personas que son apasionadas por el té, son generalmente gente apasionada en las demás partes de su vida, el té es una manifestación sutil de su intensidad y exuberancia. La pasión por el té es una pasión por la vida.
Foto por Justin Pumfrey/Getty Images
Se acaba el 2008, ya está anocheciendo y mientras el calor no afloja, salgo a la terraza a sentir la suave brisa del viento que corre al ritmo de mi respiración… no quiero desperdiciar este placentero momento con las clásicas divagaciones de fin de año, donde analizamos el pasado y planificamos el futuro. Prefiero dejar atrás, recordar con agrado los tiempos vividos y tan sólo instalarme a contemplar.
Buscaré mi árbol al lado del camino y me sentaré a descansar bajo su sombra, sin pretenciones y en la paz del silencio. Cuando el otoño llegue y el viento bote sus hojas, el árbol parecerá morir, pero será cosa de tiempo que luego vuelva a reverdecer, logrando un nuevo follaje más fuerte.
Queda mucho espacio para quien quiera sentarse junto a mi y comenzar este año 2009 encontrando el sentido a lo cotidiano, con gran serenidad. Están todos invitados!
Ilustración por Linda Sharpe
Que bien me hace pasar tiempos de regocijo espiritual y familiar… y es que experimentar alegría por la virtud de los demás, resulta una muy buena práctica, además de que el beneficio es instantáneo.
En este momento estoy en la playa, me vine a pasar el fin de semana para celebrar la “navidad de los niños” y el cumpleaños número 70 de mi suegro. Somos 26 familiares, todos en la misma casa y de todas las edades. Justo ahora estoy viendo como disfrutan ensimismados de un partido de fútbol, que al parecer es importante… algunos duermen, mientras el resto grita el segundo gol.
Desde la ventana de la cocina, veo como el paisaje se convierte en un colorido jardín de toallas, donde por más que instantes, me alejo del diario vivir. Y es que contemplar el cielo despejado sobre el júbilo familiar y patriarcal, transforma estos días en el refugio anhelado en el cual me despojo de los quehaceres, para enfrascarme en mi paz.
Y como no voy a disfrutar una tranquila tarde de sol, comiendo unas ricas frutillas con crema!
Con frecuencia, las personas se sienten dominadas por sus sentimientos, sobretodo si su temperamento es apasionado y visceral.
En estas circunstancias, es fácil hablar con ligereza, comprometiéndose incluso a llevar a cabo cualquier hazaña o acción.
Pero una cosa son las palabras, y otra muy distinta los hechos. De modo que, para conocer realmente los sentimientos de una persona, es necesario reparar en su actitud, ya que una vez desvanecida la euforia del momento y los sentimientos se han sometido a la razón, son los actos con la dificultad que conllevan y no las palabras, los que ponen de manifiesto la veracidad y solidez del sentimiento.
Ilustración: Por Liniers
1. Recibirás un cuerpo. Puede que guste o lo odies, pero es tuyo para siempre, y se mantendrá contigo durante todo el período.
2. Aprenderás lecciones. Estarás matriculado a tiempo completo en un centro de enseñaza informal llamado “vida”.
3. No hay errores, sólo lecciones. El crecimiento es un proceso de ensayo, error, y experimentación. Los experimentos “fallidos” son tan parte del proceso como los experimentos que, en última instancia funcionan.
4. Las lecciones se repetirán hasta que se aprendan. Una misma lección se te presentará en diversas formas hasta que haya sido aprendida. Cuando hayas aprendido, pasarás a la próxima lección.
5. El aprender las lecciones no tiene fin. No hay parte de la vida que no contenga sus lecciones. Si estás vivo, significa que todavía hay lecciones que aprender.
6. No hay mejor lugar que el “aquí.” Cuando tu “allá” se haya convertido en un “aquí”, simplemente obtendrás otro “allá” del cual tendrás que llegar.
7. Otras personas son simplemente espejos de ti. No puede amar u odiar algo de otra persona, a menos que se refleje ese algo en ti.
8. Lo que hagas de tu vida depende de ti. Tu tienes todas las herramientas y recursos que necesitas. Que hacer con ellos depende de ti… la elección es tuya.
9. Tus respuestas se están en ti. Las respuestas a las preguntas de la vida, se encuentran dentro ti. Todo lo que necesitas hacer es mirar, escuchar y confiar.
10. Olvidarás todo esto.
Por Cherie Carter-Scott
Cuando uno está en desorden es erróneo buscar el orden, porque la mente confusa, poco clara, al buscar el orden también estará confusa. Mientras que si investiga el desorden, si comprende el desorden en que vive y las causas del movimiento del desorden, en la comprensión misma de ello surge naturalmente el orden de manera fácil, dichosa y sin control.
— Krishnamurti