“Todas las religiones están en lo correcto de una forma u otra. Son correctas cuando son entendidas metafóricamente. Pero cuando se quedan estancadas en sus propias metáforas, interpretándolas como hechos, entonces estás en problemas.”
-Joseph Campbell
Hoy mi intención era averiguar en internet si es posible ser budista y cristiano a la vez… y por ahí navegando me di cuenta que existe una obra aún insuficientemente conocida en el mundo hispanoparlante, Las Máscaras de Dios, de Joseph Campbell. Este académico norteamericano (1904-1987), dedicó su vida al estudio de las mitologías y religiones comparadas y alcanzó reconocimiento internacional en 1949 con su libro El Héroe con Mil Caras.
En “Las Máscaras de Dios” reúne el fruto de casi siete décadas de apasionada investigación y meditación sobre el fenómeno religioso, enfocado desde diversas perspectivas culturales y disciplinas. Es una obra que cubre desde los inicios de la especie humana hasta el segundo tercio del siglo XX, escrita con elegante sencillez, en lenguaje accesible a cualquier lector, cuya redacción llevó al autor doce años, dividida en cuatro tomos: Mitología Primitiva (Vol. I), Mitología Oriental (Vol. II), Mitología Occidental (Vol. III) y Mitología Creativa (Vol. IV).
El título alude a su idea central, de que las religiones y mitologías “son metáforas” de Dios. Cabe precisar que el término “mitología” no con lleva aquí, en absoluto, connotación peyorativa alguna. El estudio comparativo de todas las mitologías del mundo, por igual, conduce a ver la historia cultural de la humanidad como una unidad. “Porque (explica) encontramos que temas tales como el robo del fuego, el diluvio, la tierra de los muertos, el nacimiento virginal y el héroe resucitado tienen una distribución mundial; aparecen por doquier, en nuevas combinaciones, aunque son, como los cristales de uncaleidoscopio, sólo unos pocos, y siempre los mismos”. Esta es la piedra basal del pensamiento de Campbell.
Además, todas las mitologías tienen también en común el cumplir cuatro funciones básicas:
1. La primera es la función mística, que hace advertir con pavor reverencial y admiración las maravillas que son el universo y el propio sujeto que lo contempla. Abre, así, a la dimensión y a la comprensión del misterio trascendental que subyace en todas las formas que se presentan en el mundo real de cada persona.
2. La segunda es una dimensión cosmológica: busca dar razón de la naturaleza, origen y forma del universo.
3. La tercera es sociológica, en cuanto valida y fundamenta cierto orden social. En este aspecto, las mitologías varían enormemente de un lugar a otro, así como en el tiempo. Por ejemplo, algunas postulan la monogamia, otras la poligamia, y para el grueso de quienes nazcan y crezcan en uno uotro marco, ése será el orden debido, correcto y deseable de la sociedad.
4. La cuarta función de toda mitología es pedagógica, en cuanto enseña cómo vivir adecuadamente una vida humana, en cualquier circunstancia.
Las dos primeras —placer y poder— se encuentran implícitas encada persona desde su nacimiento, como urgencias psico-biológicas primarias. La necesidad de compromiso con el orden social no es innata, pero le es instilada al niño y al joven mediante la educación: idealmente, conduce a la muerte del ego infantil y al nacimiento de un ego adulto, socialmente deseable. Estos tres patrones de conducta humana suelen entrechocarse en la vida de las personas, y la correspondiente mitología debe proporcionar un marco común en el cual puedan resolverse aceptablemente los conflictos.
Pero, además, debe poder sobrepasar todos esos conflictos, y ésa es su cuarta función: responder al pavor sagrado ante el misterio del universo, apoyar a la mente en su desligamiento de los otros tres fines ya indicados y sostenerla en la vivencia que tradicionalmente se califica como mística o religiosa, pero que Campbell considera también eminentemente estética.
Me ha fascinado lo que he leído hasta el momento… probablemente sea un libro asombroso para leer muchas veces, estudiarlo, recorrerlo y aprenderlo.
En materia de religiones e irreligiones, que tanto determinan la conducta humana, tal vez hayamos pecado de exploración insuficiente, y de allí que conozcamos tan poco el lugar donde estamos. Hay peligro en ese desconocer…
8 Responses for "Las máscaras de Dios"
Savitari:
Mucho gusto.
Los cristianos lo somos, justamente porque sabemos que Jesús existió, y que sus milagros son hechos históricos, no mitos.
Con relación a si las religiones buscan mantener órdenes establecidos… debieras pensar en el cristianismo en sus orígenes, en cómo chocaba con el orden prestablecido.
Como le dijo Tolkien (autor del Hobbit y el Señor de los Anillos, y que era católico) a C.S. Lewis (que es un agnóstico): “en Cristo el mito se hizo realidad”.
De este segundo autor, que escribió mucho más que las Crónicas de Narnia, te recomiendo especialmente “Dios en el banquillo”, para que no tengas “exploración insuficiente” en materia de cristianismo.
Saludos,
Álvaro P.
Hola yasmin:
Curiosamente me enfrenté a tu dilema no hace tanto (prática del budismo y del cristianismo conjuntamente). Seguí, para tomar mi decisión, un consejo budista: Toda religión es buena. Practica una, la que mejor te convenga, analizada de buena fé. Pero sé firme en ella.
Estoy como loco buscando algún sitio donde se pueda adquirir los cuatro tomos de “Las Máscaras de Dios” en español. Si por un casual supieras de alguno házmelo saber, por favor:
elpatoprodigioso@gmail.com
Mucha suerte en todos tus caminos
Hola de nuevo:
Finalmente adquirí las “Máscaras” en inglés, a ver si entiendo algo
, así que no te molesto más.
En cuanto a tu búsqueda quizá te guste echar un ojo a este libro:
“Buda Viviente, Cristo Viviente”, de Hanh, Thich Nhat.
Gracias por todo, leerte ha sido un placer
Hola Kwasir… que bueno que encontraste el libro!!
Obvio que no me molestas, lo que pasa es que no lo tengo en versión electrónica.
Hace sólo un par de semanas, alguien en quien confio y admiro mucho, me recomendó que toda religión es buena mientras rescates de cada una lo mejor. Y es cierto, porque aunque sienta que quiero pertenecer a un grupo en específico, prefiero tomar lo positivo de cada una y armarme mi propia creencia… claro si que tengo mis inclinaciones…
y quien sabe más adelante, me ponga de cabeza en la práctica de alguna.
En cuanto al libro de Hanh Thich Nhat, no lo había escuchado… así que muchas gracias por tu recomenadación… lo buscaré como sea!! además que tengo una deuda pendiente con Thich Nhat, porque hace meses que he venido leyendo pequeñas escritos y no me he decidido con cual de sus libros empezar.
Gracias nuevamente y que estés súper!!!!
yasmin
Lo más importante es el sentido común (que ya nombraban los ilustres del Renacimiento) porque viene implícito en nosotros. Seguir y respetar la naturaleza, porque nosotros somos naturaleza y ese mensaje es la base sobre el que una religión sana debe asentarse. los antiguos lo sabían porque eran realmente sabios (aunque a nosotros nos parezca que solo hacían ritos extraños) y ellos eran quienes mejor conocían el misterio de la vida, porque, sin duda, estuvieron más cerca del inicio de este mundo. Después llegaron algunos hombres necios, cuya maldad -condición que puede darse o no en la especie humana, pero que existe- era su estandarte y cambiaron lo natural por lo estúpido, la crueldad, la avaricia…. las culturas semíticas (en un occidente que vivía aprisa) empezaron a imperar y la mujer pasó a un segundo plano, cuando al inicio era respetada por su semejanza con la tierra y su poder de dar vida, tan sorprendente y divino para los primeros hombres. El cristianismo hoy entendido, no sé si sigue realmente aquello que Jesús predicó porque la mano de algunos hombres, descendientes de aquellos perversos, sigue vigente. Más tarde el islamismo prosperó y hoy permanece en su edad media particular. Creo que los hombres tenemos en nosotros, en nuestra alma, la auténtica verdad que tan bien conocían aquellas gentes de antaño y de la que cada día nos alejamos más y más creando reglas y dogmas antinaturales y necios que nos llevan por el camino equivocado. En ese sentido creo que Oriente y la mitología Nórdica (que aunque distantes se puede ver que muy similares) son las más acertadas, pues saben recoger la esencia de la vida, de su ciclo natural, de la importancia de la mujer, de la lucha entre el Bien y el mal… Jesús conocía ese punto de vista oriental, y es por ello que su enseñanza se puede asemejar a muchos conceptos etéreos que ya existían en aquella época en las zonas más alejadas de occidente. Pero todo se ha transformado y vulgarizado y muchas religiones ya no dan respuesta al hombre. ¿Por qué creer en los milagros de Jesús y no en las maravillas historias mitológicas…? con las que por cierto el cristianismo luchó hasta hacerlas suyas, modificándolas a su antojo o en peores casos, acabando con ellas. Creo que poco a poco estamos perdiendo nuestra esencia…
Gina: Se cree en los milagros de Jesús y no en las maravillas mitológicas, porque respecto de los milagros de Jesús existen antecedentes históricos, del mismo tipo de los que podrían demostrar hechos como batallas, etc.
Por ejemplo, Quadrato y Papías, de los primeros siglos del cristianismo, hacen referencia a personas curadas milagrosamente por el Señor, a quienes ellos mismos tuvieron la ocasión de conocer. Ello sin considerar otras fuentes, como los evangelios, tanto aceptados como apócrifos.
Además, existen documentos de autores no cristianos contemporáneos de Jesús que hacen referencia ciertas características de los cristianos y a hechos que les sucedían.
Saludos.
Álvaro P.
Álvaro, también soy creyente pero referirte a los apologistas del sigo II y a cualquiera de los evangelios producidos como fuentes históricas que demuestran la realización de milagros es descabellado, y para cualquier historiador sería un tesis totalmente inadmisible (y fácilmente rebatible).
Excelente aporte!
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