navidad

Volvió esta época del año otra vez. La época donde nos debemos dar el tiempo para difundir amor, alegría, paz y armonía …

¿En qué planeta estoy?! ¿Han salido a hacer las compras de Navidad? ¿Dónde está el amor, la alegría, la paz y la armonía?

Cada año a finales de noviembre y principios de diciembre, se repite la misma rutina con la compra de los regalos de Navidad. Y cada año, sucede lo mismo, termino mirando con horror como la gente se empuja entre la multitud, ladrándose los unos con los otros en medio de la frustración, y todos volviéndose un nudo imposible de desanudar al intentar encontrar el “regalo perfecto”.

Bueno, este año, he decidido lo que quiero para Navidad: nada. Y es que no hay una sola cosa material que sienta que debo tener o algo que realmente quiera, excepto tiempo con mis seres queridos.

Este año ha sido un poco atareado y caprichoso; entre la crisis económica, los proyectos personales cumplidos y los planes que por alguna razón insospechada no han resultado como lo esperaba, no he tenido mucho tiempo para dedicárselo a todos quienes quisiera. Mi abuela, ya de cierta edad, y no tan ágil y activa como solía ser, vive quizás sus últimos años, y no quisiera perdérmelos. Así que eso es todo lo que realmente quiero en esta Navidad, tiempo y tranquilidad para pasar con mi marido, mis papás, hermanos y otros grandes seres queridos.

Imagen: Alexandra Day/Corbis

  • Share/Bookmark